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ORCE (Granada)

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VISTAS: PASEO, IGLESIA, CASTILLO Y PLAZA.

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viernes, 30 de agosto de 2013

ORCEFOLK VI--- VERANO 2013


Las actuaciones de este concierto serán en la Plaza de la iglesia y tendrán carácter gratuito
EUROPA PRESS 
El municipio granadino de Orce acoge desde este jueves el sexto Encuentro Europeo de Músicas Tradicionales 'Orcefolk', que reunirá a grupos de música folk con el objetivo de reivindicar la cultura tradicional de los pueblos y recuperar la memoria musical europea.
El encuentro comienza a las 22,00 horas, con la actuación de Olga y Los Ministriles (Aragón) y Street Wings (Madrid-Chekia).
Del 'Orcefolk' se ha hecho cargo totalmente el Ayuntamiento de la localidad, si bien reduciéndose el programa a un solo concierto.

El cartel
Olga y los Ministriles es un grupo nacido en 2009 con la intención de mostrar una visión más personal de la música popular aragonesa y cuenta en sus filas con varios de los componentes de Hato de Foces. Su andadura comenzó en julio de este año en el Festival Internacional del Castillo de Aínsa. En sus conciertos se muestran los instrumentos más autóctonos y ancestrales que se tocan en los dances pirenaicos, con otros instrumentos utilizados en la música de cámara y de jazz.


Sus temas, de composición propia o de adaptación de la música de raíz aragonesa, reflejan el compromiso que desde hace tantos años mantienen algunos de sus componentes en la difusión de la música tradicional. Olga Orús, Salvador Cored, Josu Ubierna, Antonio Orús y Daniel Escolano son los miembros de este grupo, todos ellos con sobrada experiencia no solo en la música tradicional, sino también en la música clásica y el jazz.

Street Wings mezclan el flok y el rock de mano de cuatro músicos madrileños (Juan Luis Alonso, David Castro, Manuel Larcher y Vicente Hervás) y una violinista checa (Jitka Kubeová), que presentarán en Orce su disco de debut, 'Synchronized'.















Gracias al escenario improvisado en que convierten la calle, Street Wings ha conseguido llegar a mucha gente que comenzó a seguirles en diferentes redes sociales como Twitter, Facebook, Youtube o Myspace. Y gracias al apoyo de esas caras desconocidas, en marzo de 2012 presentan su primer LP.
















En solo dos años estos jóvenes han conquistado el público y crítica de algunos de los festivales, salas y teatros más importantes de España, así como de Austria, Italia o República Checa, compartiendo cartel y escenarios con artistas de la talla de Carlos Núñez, Cristina Pato, Kila o Cheik Lô, informa la organización en un comunicado.
Fotos: JJ Carvajal

lunes, 5 de septiembre de 2011

IV ORCEFOLK


TRADERE + TRENCACLOSQUES.    Orcefolk, un festival de cuento.

Trencaclosques pertenecen a la escuela de los juglares "que van de lugar a otro cantando y contando, poesía, buen hacer y un poco de sensatez".

JUAN JESÚS GARCÍA
Orce (Granada), 10/08/2011

A primera hora del lunes decía adiós el Orcefolk 2011, una muestra sorprendente siempre e inédita por tan ancianas latitudes, donde con seguridad y permiso de su primo burgalés sonaron las primeras melodías de la península, que aquello sí que fue música tradicional. Los arqueólogos de la música actualmente rastrean, encuentran, cepillan, limpian... y luego reconstruyen el hueso primitivo del cancionero, cada uno a su manera, cada uno como quiere, que tanto TRADERE como TRENCACLOSQUES (en la foto) pertenecen a escuelas y corrientes muy distintas.

Los vallisoletanos, los primeros, pueden tocar en un festival de folk como el de Orce o también en uno de jazz, porque el tratamiento al que someten a sus piezas resuena eminentemente jazzístico ¡y el encuentro entre soprano y dulzaina es todo un hallazgo tímbrico por lo bien que engranan en el oído! Pueden hacer el 'Canto a la cigüeña' del histórico dulzainero Marazuela, y momentos antes el 'Afroblue' del percusionista cubano Mongo Santamaría, sin que se note la diferencia, y ya forzando la fusión, hacer un pasodoble acalambrado por el ska, cantar la 'Tarara' lorquina y, sin hacer mucho ejercicio de imaginación, recordar por momentos a Carlos Cano en la gravedad de su voz. Cuando se habla de mestizaje, hay que irse olvidando del "manonegrismo" de curso legal.

Trencaclosques pertenecen a otra escuela, la de los juglares "que van de lugar a otro cantando y contando, poesía, buen hacer y un poco de sensatez", según confesaron en su propia presentación rimada. El cuarteto valenciano, también grupo de teatro, infantil y para espectadores de ocho a ochenta años, es, como ya se comprobó en el Festimed hace tres años, una propuesta muy diferente. Efectivamente, cuentan y cantan, también tocan, a ratos representan historias con moraleja para chicos y grandes y con ese don de la cercanía y familiaridad resultan absolutamente embaucadores: si consiguen que casi un millar de personas (la mayoría de edad más que respetable) se pongan a cantar como gaviota, gesticular como murciélago o imiten a Espinete sin el menor asomo de vergüenza, cabe concluir que lo suyo es mágico. Recogen canciones e historias por toda la geografía mediterránea, desde el sur andaluz a la Occitania gala, y, sacando enorme juego a sus habilidades didácticas y comunicativas, consiguieron un alto grado de sintonía con la audiencia, que hizo lo que le pidieron a placer... ¡y por placer! Su cuenta-concierto fue una pausa mágica de fantasía, música e imaginación en la cruda realidad de primas, tías y sobrinas de riesgo desatadas. Y los datos objetivos no engañan: comenzaron a las diez y veinte según marcaba el reloj de la iglesia, y terminaron ¡también a la misma hora! Como dice el mago de la tele, en verdad no existieron, fueron una ilusión, un cuento.

ALIARA + CERANDEO  Orcefolk

Cerandeo es un conglomerado instrumental muy depurado y sofisticado, en una suerte de folk sinfónico de largo recorrido.

JUAN JESÚS GARCÍA
Orce (Granada), 09/08/2011

El Orcefolk 2011 se ha mantenido este año gracias al esfuerzo de todos los implicados. Ha sido el único superviviente total de las cuatro citas del programa Granada Red de Festivales que ha llevado durante algunos años conciertos de primera calidad a puntos de la provincia donde de otra manera hubiese sido imposible contemplar. Y que, como en Orce (con más de 1000 espectadores), han gozado del refrendo de los vecinos que han apoyado con su afluencia y sus aplausos estas iniciativas, ahora momentáneamente en suspenso.

Tras muchos cambios en el programa definitivo, recortando actividades paralelas y ajustándose a la drástica realidad presupuestaria de última hora, el Orcefolk llevó a su día inaugural dos formas completamente distintas de entender la música popular: la tradicional "de-toda-la-vida" de los cordobeses ALIARA, y la contemporánea, y hasta futurista si se quiere, de los extremeños CERANDEO (en la foto); la una con recepción especialmente calurosa por el público de mayor edad, y la otra accesible a un público más joven y arrojado.

Aliara son unos clásicos del circuito andaluz, situando sus fuentes en la zona norte de Córdoba. Marca fundada en 1978, desde entonces han hecho una labor ingente de recuperación del cancionero oral andaluz, trabajo que los hizo merecedores del premio de la música andaluz en su momento. Coetáneos de Jarcha, son de la misma escuela a la hora de armonizar las piezas, y aportar aires de canción de autor. Cantaron jotas, rondas, canciones infantiles... algunas recordadas incluso al segundo estribillo por los espectadores (sobre todo ellas) de mayor memoria acumulada, quienes agradecieron calurosamente el objetivo de "trasmitir para que no se olvide", como dijeron, el cancionero andaluz.

La opción "B" es la de Cerandeo, una formación de once miembros donde cada uno vale por dos o tres ya que tocan rotatoriamente de todo. Cuentan con cantos femeninos enrevesados y entrelazados como si fueran "El Misterio de las Voces Extremeñas" (o sus paisanos Acetre), con un solismo de mucha altura junto al inédito uso de alguna cuerda en esta música, como el violonchelo, o la percusión electrónica, en este caso, eso sí, tocada esta última con una cuchara para "conservar las raíces" con cierto humor. El total es un conglomerado instrumental muy depurado y sofisticado, en una suerte de folk sinfónico de largo recorrido donde ponen el acento diferencial en la flauta y el tamboril, pero con una presencia y una dramaturgia novedosa de hasta varios en formación para aumentar su potencia emotiva, como en la pieza final, 'Sayas', en la que cruzan una vez más "la raya" (la frontera portuguesa) y terminan cantando en su idioma. Su trabajo, muy serio y muy jugoso, fue generosamente aplaudido por el público, que recibió con explícitas ganas la realización "in extremis" de este apresurado Orcefolk.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

ORCEFOLK- Agosto 2010





ORCEFOLK

Fandila y La Banda del Pepo : No solo folk

De los tres programas organizados dentro de la Red de Festivales, el Orcefolk suele 

ser el más apegado a la ortodoxia de las músicas populares.

Juan Jesús García | Orce (Granada), 12/08/2010







Tras el homenaje a Saramago realizado en la localidad de Orce, el completo programa 

cultural veraniego de esta población ha continuado con la tercera edición del Orcefolk, 

que como en los años anteriores ha contado con la participación/colaboración  

entusiasta de la población y de numerosos visitantes, de vuelta muchos por estas 

fechas a casa. El programa incluía la música del levante andaluz a cargo de los 

accitanos Fandila , y la que trajo la murciana La Banda del Pepo de un poco más allá.

De los tres programas organizados dentro de la Red de Festivales, el Orcefolk suele 

ser el más apegado a la ortodoxia de las músicas populares, aunque en este caso, y al 

ser todos los implicados de edad inferior a la habitual en sesudos y expertos 

folcloristas, cabe en ellos cualquier intento de evolución personal, trasgresión y hasta 

agresión llegado el caso. Los Fandila son un proyecto de folk 

de autor que parte de un exhaustivo trabajo de campo, recogiendo tradiciones orales y 

versos cantados a punto de perderse, sobre las que el grupo ha realizado sus 

adaptaciones; aunque si comenzaron con unas nanas de Sierra Mágina y una coplas 

de Priego, esto es, más apegados a la tierra, terminaron hablando de adictos y con la 

Pasionaria sampleada para 'El pollito libertario'. El sonido no jugó a su favor y aún así 

se ganaron los aplausos y la confianza para un proyecto muy personal y con espacio 

por delante para correr.





















Los del Pepo (José Sánchez ), en cambio, ya tienen muchos tiros pegados, y se les 

nota: conjuntados, exactos y con un concierto muy cuajado. El grupo se sustenta en 

varios extraordinarios puntales: la doble percusión de tracción manual (Oswaldo José 

mágico con el steel drum- y Diego López), y el virtuosismo del multiinstrumentista 

Juan José Robles y del guitarristaJosé Antonio Aarnoutse.

Una maquina de precisión con cuatro ejes donde montar las dos voces, siempre 

cercanas, confiables y comprometidas con el mundo real en verbo y estribillo. Serán 

murcianos, pero miran hacia aquí más que al otro lado (hicieron dos versiones de 

Lole y Manuel y Javier Ruibal) e incluso llegaron más abajo ya que terminaron 

sonando a África, (como,comenzaron, invocándola también). Acaso porque acaban de 

volver de Egipto, o porque en los tiempos del hombre de Orce, sus primos más 

próximos estaban al otro lado del estrecho. Toda una deferencia para el más anciano d

del lugar

















ORCEFOLK

El Orcefolk se despidió al ritmo de la música celta.


Desde Valladolid, clásicos ya de la escena castellana estuvieron Triquel, compañeros 

y maestros de populares bandas como Celtas Cortos.

Orce







Con una notable afluencia de público se cerró en la madrugada del martes la tercera 

edición de uno de los festivales más singulares que se programan en la provincia de 

Granada, el Orcefolk; a la sombra del castillo de las siete torres el festival puso el punto 

final con música venida del norte, Desde Valladolid, clásicos ya de la escena castellana 

estuvieron Triquel(en la foto), compañeros y maestros de populares bandas como 

Celtas Cortos. El septeto animó al personal (algo menos del millar de personas) con 

gracejo personal y la infalible energía de la música celta convenientemente 

"enrockecida", que en su caso envuelve letras "de autor" con no poco compromiso 

social.
















en el caso de Stolen Notes, eruditos, acústicos y puristas en su punto de vista, sean 

de Sevilla.
















FOTOS. SANTIAGO MARTÍNEZ