ORCEFOLK
Fandila y La Banda del Pepo : No solo folk
De los tres programas organizados dentro de la Red de Festivales, el Orcefolk suele
ser el más apegado a la ortodoxia de las músicas populares.
Tras el homenaje a Saramago realizado en la localidad de Orce, el completo programa
cultural veraniego de esta población ha continuado con la tercera edición del Orcefolk,
que como en los años anteriores ha contado con la participación/colaboración
entusiasta de la población y de numerosos visitantes, de vuelta muchos por estas
fechas a casa. El programa incluía la música del levante andaluz a cargo de los
accitanos Fandila , y la que trajo la murciana La Banda del Pepo de un poco más allá.
De los tres programas organizados dentro de la Red de Festivales, el Orcefolk suele
ser el más apegado a la ortodoxia de las músicas populares, aunque en este caso, y al
ser todos los implicados de edad inferior a la habitual en sesudos y expertos
folcloristas, cabe en ellos cualquier intento de evolución personal, trasgresión y hasta
agresión llegado el caso. Los Fandila son un proyecto de folk
de autor que parte de un exhaustivo trabajo de campo, recogiendo tradiciones orales y
versos cantados a punto de perderse, sobre las que el grupo ha realizado sus
adaptaciones; aunque si comenzaron con unas nanas de Sierra Mágina y una coplas
de Priego, esto es, más apegados a la tierra, terminaron hablando de adictos y con la
Pasionaria sampleada para 'El pollito libertario'. El sonido no jugó a su favor y aún así
se ganaron los aplausos y la confianza para un proyecto muy personal y con espacio
por delante para correr.
Los del Pepo (José Sánchez ), en cambio, ya tienen muchos tiros pegados, y se les
nota: conjuntados, exactos y con un concierto muy cuajado. El grupo se sustenta en
varios extraordinarios puntales: la doble percusión de tracción manual (Oswaldo José
mágico con el steel drum- y Diego López), y el virtuosismo del multiinstrumentista
Juan José Robles y del guitarristaJosé Antonio Aarnoutse.
Una maquina de precisión con cuatro ejes donde montar las dos voces, siempre
cercanas, confiables y comprometidas con el mundo real en verbo y estribillo. Serán
murcianos, pero miran hacia aquí más que al otro lado (hicieron dos versiones de
Lole y Manuel y Javier Ruibal) e incluso llegaron más abajo ya que terminaron
sonando a África, (como,comenzaron, invocándola también). Acaso porque acaban de
volver de Egipto, o porque en los tiempos del hombre de Orce, sus primos más
próximos estaban al otro lado del estrecho. Toda una deferencia para el más anciano d
del lugar
ORCEFOLK
El Orcefolk se despidió al ritmo de la música celta.
Desde Valladolid, clásicos ya de la escena castellana estuvieron Triquel, compañeros
y maestros de populares bandas como Celtas Cortos.
Orce
Con una notable afluencia de público se cerró en la madrugada del martes la tercera
edición de uno de los festivales más singulares que se programan en la provincia de
Granada, el Orcefolk; a la sombra del castillo de las siete torres el festival puso el punto
final con música venida del norte, Desde Valladolid, clásicos ya de la escena castellana
estuvieron Triquel(en la foto), compañeros y maestros de populares bandas como
Celtas Cortos. El septeto animó al personal (algo menos del millar de personas) con
gracejo personal y la infalible energía de la música celta convenientemente
"enrockecida", que en su caso envuelve letras "de autor" con no poco compromiso
social.

en el caso de Stolen Notes, eruditos, acústicos y puristas en su punto de vista, sean
de Sevilla.
FOTOS. SANTIAGO MARTÍNEZ